..por la destrucción de lo que nos convierte en esclav@s  
:: portada :: noticias :: textos :: pres@s :: enlaces : palabras de guerra : contactar :
 Mayo 20, 2001

:: Bart De Geeter sale de prisión.
[14-01-07]
Todavía no podemos dar mucha más información pero nos ha llegado a la redación la puesta en libertad de Bart De Geeter, compañero preso desde el 28 de junio de 2004 junto con Jose, Gabriel Pombo da Silva, estaba preso en la prisión de Düsseldorf/Alemania.

Sólo podemos confirmar la puesta en libertad de Bart De Geeter, según nos vaya llegando más info la iremos ampliando.

Esta información está confirmada al 98% de veracidad.


Texto de Bart Düsseldorf, 26.11.2004

“Lo que está vivo empuja a todo para vivir y crea,
para vivir, sus propias leyes, es irresistible”
- Antoine de Saint-Exupéry -

Unxs compañerxs me han pedido que escriba algo a propósito de mí. No soy de los que escriben mucho. Pero bueno, estando aislado de toda interacción, de toda integridad humana, muchas reflexiones me vienen a la cabeza.

Entonces, soy un anarquista de 26 años, portador de estas ideas desde hace unos 3 o 4 y vivo un tipo de simbiosis con ellas, la realidad me sirve de suelo nutritivo. Ellas me forman de la misma manera que las formo yo en función de mi personalidad y de mis experiencias. Así, la naturaleza de nuestra relación ha pasado del simple conocimiento a la pasión, acompañadas de peleas y de dudas cotidianas, a través de los conflictos que buscamos con la existencia que nos imponen.

La anarquía ha llegado a ser una necesidad en mi vida. He probado la libertad tanto como individuo como colectivamente, libre de la abstracción rutinaria de la existencia capitalista. Me he quedado con el sabor en la boca y le resto no me inspira más que disgusto.

Cada día circulamos en una red de relaciones de poder, una “matrix” que nos impone un papel desprovisto de importancia alguna en relación con la singularidad de nuestra personalidad y deseos. Tenemos que dividir nuestro día entre una economía que se queda sin aliento y una burocracia enredada sobre si misma, para finalmente hacernos olvidar toda propensión a la espontaneidad. Vamos al médico, al psiquiatra para problemas de drogas, de depresión..., para encontrarnos de nuevo en un sótano con una cuerda alrededor del cuello “¿pero porqué?”, se pregunta el tele-adicto.

Todo lugar y momento para lo colectivo nos son confiscados. Pero aún así nos hemos vuelto más libres, ¿no?... Nuestras democracias virtuosas nos dan cada día patadas en el culo pero incluso esto ya no lo sentimos. Toda veleidad o sentimiento de amor propio se disuelven en el “bienestar común”. Cada unx lleva su piedra al edificio para ganarse honestamente el pan, es decir, “doblar el espinazo” para mantener los privilegios de la burguesía. Cegados por una falsa ética del trabajo nos extraviamos dentro de nuestras propias vidas. Ya ni nos damos cuenta de que el mundo está en llamas. Nos hemos perdido tanto en nuestro propio reflejo que la guerra social ha perdido para nosotrxs todo su sentido.

Es justamente ahí donde empieza nuestra lucha, deshacernos del desamparo moderno que nos hunde. Reconocer nuestra propia lucha como individuxs y a través de esta lucha encontrar cómplices para así descubrir nuestra fuerza colectivamente.

Lo más deplorable - y vuelvo a mi propia historia - es que he visto también este abatimiento entre lxs anarquistas a lo largo de los años, y este es realmente contagioso. Sólo hay que ver como vuelven a masticar las viejas fórmulas y las tradiciones izquierdistas. Sobre la combatividad de la “izquierda”, no hay mucho que decir de ello, ha llegado a ser un preludio, un tomar parte en este sistema al cual la democracia se remite para demostrar su tolerancia. Otrxs parece, se pierden porque no consiguen organizar a las masas, un guiño haciendo mueca a lxs comunistas autoritarixs y lxs reformistas.

Sabemos que la realidad está podrida. Pero no podemos caer en la trampa. Sabemos que somos una pequeña minoría... Nuestra falta de eficacia no es una razón par desviar nuestra mirada de la luz del horizonte, es como mucho una razón para seguir siendo muy críticxs y para luchar más aún. La “esperanza” está en nosotrxs y en nuestra lucha. Esperar en la esperanza no es más que un reflejo cristiano que nos hace caer en la impotencia. El conflicto es permanente y seguirá siendo una constante. Aunque fuese sólo para mantener nuestra dignidad. Esto es lo que me enseñaron el anarquismo y la realidad.

Ahora, en las manos del enemigo, veo por primera vez el interior del aparato represivo. Me habían enseñado que la cárcel es el reflejo de la sociedad. Si es así, pues es a veces muy triste. Ya he escrito a algunxs mi impresión de estar de vuelta en la escuela por la mentalidad mezquina de aquí y la rutina impuesta. Hmm, esto dice un poco más acerca del sistema educativo o sobre las cárceles...

Es absurdo. Si contemplamos por un momento, como palomas en el tejado, esta situación. Vuelvo de una pequeña hora de patio y mi perro guardián está de pie delante de la puerta abierta. Dice “Tsuss”*, a veces de manera amistosa, y luego me encierra durante 23 horas... La buena educación democrática. Pues si claro, es un curro como cualquier otro. Seguir las reglas, sean las que sean. Si mañana me tienen que pegar, tampoco tendrán muchos escrúpulos en hacerlo. Aquí otra vez la ética del trabajo dominante... Al fin y al cabo yo soy el preso aquí. Ahora, escucho otra vez en los pasillos a los guardias cantar: “Ja, er lebt noch, er lebt noch”**. Y pienso en los informes de los suicidios que de vez en cuando son el objeto de las conversaciones del día. El cinismo y el fatalismo empapelan los pasillos... Pero no hacen más que reforzar mis convicciones.

La cárcel siempre formará parte de la experiencia de un anarquista y de un movimiento anarquista. Si no le damos un lugar claro en nuestras acciones y organizaciones estamos condenadxs a “luchar” en la ilusión y a vivir traicionando nuestras ideas.

Bueno, quiero acabar diciendo que si no encuentras en ti mismx la necesidad de luchar, deja de hablar de ella. El anarquismo se volvería una mera abstracción. Decaería en un espectáculo de moda para unxs o en una mentalidad vanguardista para otrxs. La solidaridad revolucionaria, el tejido conjuntivo de nuestra lucha, solo vive en el reconocimiento de nuestra propia lucha en la de lxs demás y desde ahí en la acción que se deriva de este. Lo demás es sólo palabrería burguesa.

Aprovecho la oportunidad para saludar a mis tres compañerxs con un abrazo caluroso. Hasta el teatro judicial. Espero con impaciencia volver a veros. El simple hecho de pensar en ello pone una sonrisa en mi cara.

También quiero desear mucho animo a todxs lxs otrxs que luchan contra el aislamiento de las cárceles o que están encerradxs por su rebeldía contra todas las formas de poder y de manipulación. Que crezcamos como la mala hierba a través de sus construcciones de hormigón.

Otro abrazo a todxs lxs que están conmigo.
Mi corazón está con vosotrxs.
Por la anarquía y el final de este espectáculo.
Bart.

(*) “Adiós”.
(**) “Si, aún sigue vivo, aún sigue vivo”

Más info: http://www.escapeintorebellion.info/index.php?newlang=spanish

<<< volver pres@s